Justo a la hora en que las personas acuden a la Iglesia del Parque Central, es el momento en que hay más skaters en la ciclovía de Larco.
Y los pocos ciclistas que la usan no respetan el semáforo, continua circulando a pesar que indique que deberían detenerse. Otros ciclistas hablan por celular sin pensar en el peligro.
Y mientras el trabajador municipal interrumpe el transito.
Situaciones diarias de la ciudad segura.











