
Los ecologistas insisten que mantener césped en los parques es un inútil gasto de agua y de recursos, porque su necesidad para mantenerse vivos es hasta veinte veces mayor que la de cualquier árbol.
Y considerando que los parques miraflorinos son desde hace varios años el centro de entretenimiento de miles de ciudadanos, que realizan una serie de actividades que perjudican esas áreas verdes, quizá sería necesaria buscar una alternativa a ese uso.
Pero no la de colocar montículos, porque esos montículos, vistos en el parque Salazar y el parque 7 d Junio, consumen mucho más agua que los que se encuentran a nivel de la vereda.
Quizá lo optimo sería colocar áreas con sillas y mesas para que los visitantes y vecinos realicen sus "picnic" en áreas de cemento.






